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Etiqueta: Deuda

La política de la paguina.

 

 

La política de la “paguina” y el subsidio está demostrado que, más allá de mejorar la calidad de vida de los que lo perciben, no sirve absolutamente para nada si lo que pretendes es que el país prospere. Si lo que buscas es afianzarte en el poder, aunque sea sobre un país empobrecido, entonces el camino es correcto.

Tiberio, segundo emperador romano, dijo una vez: “A las ovejas hay que esquilarlas, no despellejarlas”. La frase es muy oportuna ya que se utilizó para hacer ver que, si acabas con los que pagan impuestos, no obtendrás mucho. A él le dio buenos resultados.

Pufista

Hay cosas que no por comunes, a nadie decente debería dejar de sorprender, y una de ellas es la capacidad de para la mentira de algunos. Por mucho que tengamos un alcalde mentiroso y pufista no deberíamos dejar de sorprendernos, por su capacidad para decirle a la gente que las cosas son distintas de como realmente son. Si el alcalde es un moroso profesional, y además tienes los papeles que lo demuestran, se dice, y si te llaman extremista, como acaba de suceder, pues se mantiene y además se le contesta.

Somos extremistas para el alcalde porque es el nuevo eslogan del PSOE para todo el que discrepa. El nuevo argumentario ideado por personajes como Lastra o Barbón solo contempla descalificar a los que te pintan la cara. Si pagaran no seríamos “extremistas”, claro que tampoco ellos serían dignos herederos del socialismo de toda la vida que gasta mucho en el convencimiento de que otros tontos pagarán.

La Sindicatura de Cuentas, al servicio del alcalde

A los que llevamos ya dos años y medio lidiando con el ayuntamiento incapaz en que se ha convertido el consistorio de Cangas del Narcea, gracias a la inestimable colaboración de FORO Asturias, no nos sorprende ni lo más mínimo las mentiras del tripartito. Han llegado a la alcaldía impulsados por la traición a sus votantes y compañeros de un concejal de FORO Asturias, y que menos que mantenerse en ella usando lo único que tienen: la mentira. En esta ocasión han buscado una más elaborada, implicando a la Sindicatura de Cuentas que se ha revelado como lo es, un instrumento al servicio del PSOE para salvar las posaderas de los alcaldes que, como en este caso, son tan mezquinos, y dedican tanto tiempo a tretas de bajos fondos, que no les queda sitio para ser eficaces y trabajar en pro del vecindario.

En agosto de 2016 la Sindicatura de cuentas, órgano se supone que imparcial, acudió al rescate del discurso de José Víctor que hacía agua por todos lados, y emitió un informe duramente contestado por el propio interventor municipal. Ni los profesionales municipales daban crédito a lo que ahí se decía, pero como le venía bien, el alcalde que nada hace y parece que le sobra tiempo, dedicó demasiado en redes a publicitar lo que era, siendo generosos, un error, siendo realistas y conociéndolos, una mentira orquestada.

Alguna verdad, aunque se le escape.

Cuando uno se pone a escuchar el audio de un conocido programa de radio, donde José Manuel Martínez va a dar su, como siempre, peculiar versión de los hechos, ya da por sentado que son minutos que nunca va a recuperar (y en esta semana van dos si contamos la intervención bipolar de José Víctor). Lo que no se espera, y que yo sepa aun no ha sucedido, es que de su boca salga alguna verdad, algo que se ajuste fielmente a lo que sucede. 

No me espero un: “Sí, arruine al ayuntamiento y busco a quien culpar”, pero algo de autocrítica cuando tienes en tus espaldas tres sentencias del Tribunal de Cuentas (en el resto a pesar de no ser culpable directo, si dice el Tribunal que se perdió dinero) es algo que se espera de quien debe dar ejemplo por ser la referencia de un partido político con representación municipal. No cabe en cabeza ajena, pero así es, Martínez es el Coordinador de Izquierda Unida, o al menos así se presenta.

La auditoria menguante

Veo al Señor alcalde de Cangas un poco desesperado en las redes sociales después que hayamos desvelado como la auditoria que prometieron a FORO Asturias mengua hasta convertirse en un simple diagnostico económico – financiero, encima manipulado.

Digo manipulado, porque mientras que una auditoria está sometida a unos escrupulosos requisitos legales y normas de funcionamiento, esto que licitan se presta tanto a la interpretación como a los baremos que mejor te vengan en gana. No es más que una foto fija donde pones el objetivo en lo que te gusta y dejas fuera del cuadro lo que no.

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