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EL BOE NOS CONFUNDE

 

 

 

En el día de ayer (9 de mayo de 2020) hacía una entrada en mis Redes Sociales criticando la arbitrariedad que mostraba el BOE con las medidas de desescalada al permitir que en el País Vasco se permitiera, además de circular por la provincia (como al resto de los que entran en fase I), hacerlo en los municipios limítrofes que pertenezca a otra “unidad territorial”. Rápidamente no faltó quien me informó que la interpretación desde el País Vasco no era esa, sino más restrictiva. Solo se permite circular por el municipio propio y el limítrofe, y no por el resto de la provincia. No obstante, como lo publicado es claro, y pone lo que pone, acabamos conviniendo que redactar normas jurídicas no es el punto fuerte de este Gobierno. El BOE nos confunde, y que conste que no es culpa suya. Solo hay que ver su biblioteca jurídica para ver el nivel de los que trabajan allí para darse cuenta que el error viene quien redacta las normas y que no le deben contar toda la verdad.

EDICIÓN 11 DE MAYO DE 2020: Por fín, y siguiendo la costumbre del Gobierno Central de sacar los boletines con nocturnidad, el 10 de mayo de 2020 y con nocturnidad se publicaron las normas del Gobierno Vasco que entraban en vigor ese mismo día. Boletín aquí

Al ciudadano se le exige el cumplimiento de disposiciones mal redactadas, las cuales, cuando crees que tienes una ligera noción de lo que pone, resulta que querían decir otra cosa. El coste de esa costumbre de no cuidar la elaboración de normas lleva a que haya casos en los que tengamos que acabar en Contencioso por una incorrecta interpretación.

En relación con la deses calada el artículo 7 de la Orden SND 399/2020 (texto íntegro aquí) dice textualmente:

Artículo 7. Libertad de circulación.

1. En relación a lo establecido en la presente orden, se podrá circular por la provincia, isla o unidad territorial de referencia a efectos del proceso de desescalada, sin perjuicio de las excepciones que justifiquen el desplazamiento a otra parte del territorio nacional por motivos sanitarios, laborales, profesionales o empresariales, de retorno al lugar de residencia familiar, asistencia y cuidado de mayores, dependientes o personas con discapacidad, causa de fuerza mayor o situación de necesidad o cualquier otra de análoga naturaleza.

2. En todo caso, deberán respetarse las medidas de seguridad e higiene establecidas por las autoridades sanitarias para la prevención del COVID-19, y, en particular, las relativas al mantenimiento de una distancia mínima de seguridad de, al menos, dos metros, o, en su defecto, medidas alternativas de protección física, de higiene de manos y etiqueta respiratoria. A estos efectos, los grupos deberían ser de un máximo de diez personas, excepto en el caso de personas convivientes.

3. En el caso de las unidades territoriales previstas en el apartado quince del anexo, se permite la movilidad interterritorial entre municipios colindantes de tránsito habitual para la realización de actividades socioeconómicas.

4. De acuerdo con lo establecido en el artículo 4 del Real Decreto 514/2020, de 8 de mayo, las medidas previstas en el apartado anterior serán aplicadas por quien ostente la Presidencia de la comunidad autónoma, como representante ordinario del Estado en el territorio.

Y la versión de la Consejería de Salud del País Vasco la interpretación, doy por supuesto que acordada con el Gobierno, es, como dice el diario Deia:

“[…]la Fase 1 en Euskadi, que entrará en vigor el próximo lunes, se aplicará con criterios ‘más restrictivos’ que en el Estado, de tal forma que la movilidad se tiene que producir ‘dentro del municipio de residencia de cada ciudadano y excepcionalmente en el mismo Territorio Histórico'”.

Salta a la vista que algo no cuadra si te lees el BOE y si oyes a la Consejera de Salud de Euskadi. ¿A quién hacemos caso? Esta pregunta para el ciudadano es un auténtico quebradero de cabeza, a pesar de que pueda parecer obvia la respuesta, al menos para mí.

El Código Civil en su artículo 3 recoge el criterio interpretativo de las normas legales. Según este precepto: “Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas”. Volvamos a la redacción del precepto.

Tal y como establece el 7.1, en España (al hablar de “lo establecido en esta orden” debemos entender todo el Estado conforme lo recogido en su artículo 1) se podrá circular por “la provincia, isla o unidad territorial de referencia” sin perjuicio de que puedas irte fuera por motivos tasados como cuestiones laborales, entre otras.

En el caso del País Vasco se permitirá la movilidad entre unidades territoriales o provincias para la realización de actividades socioeconómicas ¿Dice en algún lado que en el País Vasco no te puedas mover por la provincia? ¿Es excluyente moverse por la provincia y en los limítrofes para el desarrollo de actividades socioeconómicas? ¿Dice en algún lado que esta orden no es de aplicación en el País Vasco? A todas estas cuestiones mi respuesta es la misma, no, no y no.

De la lectura del BOE no se puede inferir que, si te permiten moverte a un municipio de otra unidad territorial, es porque no te puedes mover a otro municipio de la misma que no sea limítrofe.

Si pretendieran una interpretación distinta, y a pesar de que la redacción de la misma es un auténtico desastre, en mi opinión necesitamos más pistas. Pero hete aquí que no nos las dan.

En la Exposición de Motivos de la Orden nos encontramos con esto:

En el ámbito social, se permite circular por la provincia, isla o unidad territorial de referencia a efectos del proceso de desescalada. Asimismo, se flexibilizan las medidas para la contención de la enfermedad aplicables a los velatorios y entierros, establecidas por la Orden SND/298/2020, de 29 de marzo, por la que se establecen medidas excepcionales en relación con los velatorios y ceremonias fúnebres para limitar la propagación y el contagio por el COVID-19, siempre que se respeten las condiciones de prevención e higiene establecidas en esta orden. Igualmente, se permite la asistencia a lugares de culto siempre que no se supere un tercio de su aforo.

Pues nada parece indicar que no nos podamos mover en el País Vasco por la provincia. Vayamos al Boletín Oficial del País Vasco.

Pues más de lo mismo, nada. El último BOPV es de fecha 8 de mayo de 2020 y nada indica que no se pueda circular por la provincia, por lo que seguimos como estábamos. Solo sabemos el criterio interpretativo de esta norma porque la Consejera ha dado una rueda de prensa. y aquí está el problema.

Las ruedas de prensa no constituyen fuente de derecho, como mucho, podría servirnos como un lejano criterio interpretativo pero que no creo que sirva para desvirtuar, por completo, el sentido de las palabras puestas negro sobre blanco en el BOE.

Esa interpretación, además, rompe con un principio básico en Derecho Administrativo como es el Principio de legalidad, manifestada a través de la vinculación positiva de la administración a la Ley cuando se impongan medidas restrictivas de Derechos Fundamentales o libertades públicas. La Administración solo puede prohibir lo que expresamente se recoja en una norma y, en este caso, con todas las excepcionalidades que se dan en una situación como puede ser el Estado de Alarma y todas las dudas de su constitucionalidad, la norma escrita es más que clara.

Por lo tanto, si el principio de vinculación positiva al derecho permite al ciudadano entender que todo está permitido salvo lo que está expresamente prohibido, encaja mal una interpretación restrictiva de derechos cuando desde una perspectiva general se permite libertad de movimientos en toda la provincia, y en una perspectiva individual se permite a municipios limítrofes en otra provincia sin exceptuar la aplicación de la limitación general, cuando ambas circunstancias no tienen por qué ser excluyentes ni se indica así en la Disposición.

Un ciudadano en el País Vasco no solo tiene que leer el BOE y el BOPV, sino también repasar la prensa para enterarse de lo que puede hacer o no, y si esto último contradice lo que dice el Ministerio, pues cruzar los dedos y esperar que nadie plantee un conflicto.

El sistema de fuentes en el Ordenamiento jurídico español lo forman la constitución, y como establece el artículo 1 del Código Civil “la Ley, la costumbre y los Principios Generales de Derecho”, y tras esta crisis llena de ruedas de prensa que llevan la contraria al BOE, pues Telecinco, El País o un diario regional.

No es serio, no solo por confundir a los operadores jurídicos que tienen que aplicar estas normas que nacen ya muertas (el espectáculo dado con los paseos infantiles es un buen ejemplo de chapuza normativa) sino porque atentan contra dos principios básicos: seguridad jurídica y la publicidad de las normas, ambos contenidos en el artículo 9.3 CE.

No creo que costara mucho incluir la salvedad: “con excepción en el País Vasco” en el artículo 7.1, o el adverbio “solo” en el artículo 7.3 para que quedara claro a todo el mundo a qué atenerse.

Una mala redacción del precepto puede ser tan mala como una mala decisión normativa

Publicado enDerecho

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