Hay cosas que no por comunes, a nadie decente debería dejar de sorprender, y una de ellas es la capacidad de para la mentira de algunos. Por mucho que tengamos un alcalde mentiroso y pufista no deberíamos dejar de sorprendernos, por su capacidad para decirle a la gente que las cosas son distintas de como realmente son. Si el alcalde es un moroso profesional, y además tienes los papeles que lo demuestran, se dice, y si te llaman extremista, como acaba de suceder, pues se mantiene y además se le contesta.

Somos extremistas para el alcalde porque es el nuevo eslogan del PSOE para todo el que discrepa. El nuevo argumentario ideado por personajes como Lastra o Barbón solo contempla descalificar a los que te pintan la cara. Si pagaran no seríamos “extremistas”, claro que tampoco ellos serían dignos herederos del socialismo de toda la vida que gasta mucho en el convencimiento de que otros tontos pagarán.

Si hubiera más extremistas como nosotros y menos pufistas como ellos, Cangas del Narcea podría pagar menos impuestos y los autónomos trabajar con más garantías y seguridad de cobrar para, no solo mantenerse ellos, sino también a las familias que tienen dependiendo del salario que pagan a sus trabajadores.

El socialismo se está empeñando en que todos los que le llevan la contraria sean extremistas. Ahora el mundo se divide entre los buenos que arruinan lo que tocan, pactan con asesinos y delincuentes y mienten como bellacos 24 horas al día, 7 días a la semana, y los que se atreven a ponerles frente el espejo que son lo peor de lo peor.

Y es que el alcalde es un Pufista, si nos atenemos al diccionario de la lengua asturiana, esa que han secuestrado los socialistas, que lo define como quien deja pufos.

Encaja la definición con nuestro alcalde ya que desde el comienzo de su mandato se acostumbra a mandar facturas a futuro, y claro, es un vicio difícil de dejar. Si las que tocan pagar hoy las mandas a cobro mañana, tenemos el pufo arrastrado de más de 3.000.000 € (si, tres millones de euros) a pagar dios sabe cuándo. Si esto no es un buen ejemplo de pufista, deberían cambiar la definición.

Las facturas que están dejando a deber, y pagando con años de retraso (sí años), no son de difícil pago. No son servicios que necesiten de una certificación por parte de funcionarios con una comprobación exhaustiva, ya que de las fotos que mostradas por el Portavoz Municipal del PP incluyen, desde gastos de ferretería de 11,60 € sin pagar a alquileres de 2018 de una nave en Llano. Es decir, no pagan porque son tan inútiles y desprecian tanto el sudor ajeno que no se les ocurre pensar algo tan básico como que, si alguien trabaja es porque espera cobrar. A ellos su nómina no se les olvida más de un día.

El socialismo ágil con la mentira pero lento con la contabilidad, podrá llamarnos extremistas (en verdad es lo más suave que nos han dicho) si con ello conseguimos que paguen a tiempo aunque sea por vergüenza, nos damos por compensados. A veces funciona, pero muy pocas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *