Como en 2011

Hoy se ha celebrado el pleno de organización del Ayuntamiento de Cangas del Narcea y todo parece apuntar que el alcalde ha aprendido de los varapalos que recibía en los plenos, y en lugar de hacer las cosas bien, ha optado por esconder todo lo que hace mal a los vecinos de Cangas del Narcea. Dice que es como en 2011. No se lo cree ni él.

Si fuera como en 2011 tendría más de 10 millones de pufo dejados por Izquierda Unida y a los trabajadores municipales sin poder cobrar la extra. Tendría a los autónomos del  municipio a dos velas mientras siguen despilfarrando el dinero de todos (no niego que suceda ya, pero de momento no se nota como en 2011).

José Víctor a pesar de todas las mentiras al respecto, recogió una situación privilegiada que, si bien está empezando estropear (este año se han aprobado reconocimientos de gastos por casi un millón de euros que no cuenta en la contabilidad del  año pasado y los empresarios que no son de la cuchipandi del alcalde tardan meses y meses en cobrar) sigue teniendo liquidez gracias al saneamiento del PP.

Si quiere imitar lo que pasó entonces, puede hacerlo empezando por apretarse su cinturón y reducir los gastos en personal de los órganos de gobierno, pero claro, si lo hace, si no le da un sueldo a su Teniente alcalde, sabe que adiós muy buenas. Si Laura no cobra, él tampoco.

En 2011 el gobierno local de Fontaniella puso los plenos cada dos meses, pero también tuvo a todos sus concejales trabajando gratis, y no cinco liberados con un sueldo muy por encima de sus capacidades.

Durante 2011, cuando gracias al partido de sus socios el Ayuntamiento de Cangas no tenía ni para cantar, solo el alcalde estaba con sueldo y, al contrario de lo que dice, por debajo del suyo. No es lo mismo estar a jornada completa que parcial, como sin embargo quiere hacer creer.

Busca la excusa de 2011 porque el decir: “Soy un cobarde que no quiero responder preguntas ni permitir que la oposición me de consejos sobre como hacer las cosas que yo no soy capaz”, quedaba un poco mal y largo.

Han sido cuatro años de mentiras y pasividad, y vienen otros tantos en los que además va a dificultar que los vecinos sepan lo incompetente que es. Malos tiempos por culpa de quien por encima del concejo busca un sueldín que, si juzgamos por los resultados, es del todo inmerecido.