Culpa in eligendo se dice de la responsabilidad que tiene el superior por haber elegido mal a un subalterno. La culpa in vigilando es la que tiene el que está obligado a desempeñar una función de especial vigilancia y hace dejación en sus funciones. En ambos casos, es una forma de trasladar la responsabilidad desde abajo hacia arriba.

Si trasladamos este principio de derecho civil al ámbito de la responsabilidad política, si un ayuntamiento se gestionara con la eficacia de una empresa, el señor José Víctor debería pagar por los pecados de sus concejales. El alcalde es responsable por elegir tan mal, que hasta lo más “sencillo” (conseguir que algo que funciona siga haciéndolo) se vuelve tan complicado como poner un cohete en Marte; y también, por estar tan ausente que no se entera de lo que pasa en su Gobierno y su concejo.

El desastre de Narcenatur, según el Ayuntamiento, fue culpa de todo el que pasaba por allí. Se disparó a todo el mundo a ver si daban a alguien. Se acusó a Hostelería, cazadores y APESA, solo les quedó acusar al pueblo cangués de aburridos por negarse a disfrutar de una feria recortada por un nacionalismo absurdo. Se culpó a todo el mundo, pero no se reconoció aún, y ya pasó más de un mes, que la única causa de haber acabado con la feria fue la decisión de Begoña de vetar a los artesanos de afuera. Para el año que viene, por no dar el brazo a torcer, pretenden enmendarlo gastando el doble haciendo dos ferias. El intentar hacerlo mejor, aún no me consta que se les haya ocurrido.

Aspecto de Cangas
Aspecto de Cangas

El desastre que supuso la feria, solo fue superado por la falta de propósito de enmienda y una alta dosis de torpeza a la hora de explicar el porqué de sus actos. Ninguna autocrítica, nada de perdón o disculpas. Con decir que todo es culpa de otros solucionan desde su concejalía cualquier atisbo de crítica. Y si así no funciona, con entrar afines en las Redes Sociales a atacar a los díscolos, dan el último remate a su mágica “solución”.

Pues bien, tras este desastre donde todo el mundo lo hizo mal menos el artífice de semejante despropósito, Begoña Cueto, la cosa solo podía empeorar.

Y a punto estuvo de hacerlo sino llega a ser por los funcionarios municipales que siempre están para salvarnos de los concejales incapaces. En esta ocasión, los operarios tuvieron que montar un escenario aprisa y corriendo para que el Arbolón 2016 tuviera banda sonora. Triste es que organices algo mal, pero mucho peor es que ni siquiera te acuerdes de organizarlo como en este caso. Desde la Concejalía de Festejos se olvidaron de la fiesta que sirve de aperitivo al Carmen.

Cuando llegaron los músicos el día 28 al Prao del Molín para empezar a preparar su actuación de esa noche, descubrieron con asombro que el Ayuntamiento no les había montado un escenario. Igual pretendían que actuaran desde la colchoneta de Bob Esponja, no lo sé. Sea como fuere, al igual que con el fiasco de la Feria de Medioambiente, la responsable se va de rositas mientras por el Concejo crece la inquietud por las manos en las que estamos.

Tanto en la culpa in eligendo como in vigilando, incurre José Víctor Rodríguez cada día que mantiene a Begoña Cueto como Concejal de Desarrollo Local, Festejos y Turismo. Como dice el 1903 del Código Civil, que sirve de plasmación legal de este principio jurisprudencial clásico, son responsables los dueños o directores de un establecimiento o empresa respecto de los perjuicios causados por sus dependientes en el servicio de los ramos en que los tuvieran empleados, o con ocasión de sus funciones.

Son responsables, salvo que, como dice el inciso último del artículo, se actúe con la diligencia del “buen padre de familia” para evitar el daño. En este caso, la diligencia, una vez que al elegido le viene grande, más bien inmenso, el cargo, pasa por cesar a la Concejala. No hacerlo es asumir como propias todas las culpas pasadas, y las que vendrán, porque mucho me temo que esto no termina aquí y el Carmen ya se ve a la vuelta de la esquina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *