Me gustaría contestar al señor Martínez sobre la rueda de prensa dada en el día de ayer, con el fin de manipular públicamente una sentencia que merece el máximo de los respetos y no que se invente entorno a ella una realidad paralela ajustada a los deseos impunidad del exalcalde de IU. Me veo obligado a decir a José Manuel Martínez, que para apelar a mi dignidad como hizo al referirse a los Concejales del Partido Popular, primero debería empezar por hacerse con un poco de la que ha perdido después de tantas visitas al juzgado para negarse a declarar una vez que llega. Esta estrategia procesal que utiliza en las causas penales de callar, agachar la cabeza y esperar que se arreglen solos sus problemas, o lo hagan otros desde el Ayuntamiento; contrasta con la verborrea que dispone frente a la prensa cuando simplemente tienes una sentencia que dice: “has perdido dinero, pero no lo hiciste adrede”. Mientras que algunos se conforman con que a veces, simplemente les digan que son torpes, los demás nos tenemos en alta estima y no necesitamos adornar nuestros argumentos para que ganen peso.

Mientras el señor coordinador de IU está contento por haber salido indemne de dos causas, y el Ayuntamiento está preocupado por haber ganado tres sentencias favorables a los intereses vecinales y tener que cobrarlas a sus socios; los cangueses nos encontramos con que hemos perdido las cinco. Hemos perdido todo el dinero que el ex alcalde de Izquierda unida, consciente o inconscientemente, por torpeza o por maldad, depende de la sentencia que leas; ha hecho desaparecer a lo David Copperfield.

No considero que esté en posición de apelar a mi dignidad una persona que ha sido condenado en tres ocasiones por el Tribunal de Cuentas por un importe que casi llega a los 37.000 €. El órgano fiscalizador ha sentenciado que José Manuel Martínez es responsable directo en al menos tres procesos por alcance (pérdida injustificada de fondos públicos, para aclararnos). El señor coordinador de IU, en lugar de asumir sus responsabilidades políticas por sus “obras”, lamenta haber dimitido por una de las pocas sentencias favorables a sus intereses.

Es preocupante que no haya encontrado en las tres sentencias condenatorias de mayo y julio de 2015, y la más reciente de marzo de 2016, un motivo para irse de la política. Más lamentable es que siga sin verlo en las tres imputaciones penales que la fiscalía defiende en el juzgado de Cangas del Narcea. Es tan triste que no vea que las responsabilidades políticas se asumen dimitiendo, como que mienta a su gente diciendo que todo son persecuciones paranoicas y pretenda secuestrar el Ayuntamiento de Cangas del Narcea para utilizarlo en su búsqueda de impunidad. Es tan triste verlo escupir acusaciones sin fundamento, a ver si alguna gana sustancia, como verlo mendigar de su socio de gobierno que por favor deje de perseguirle para que Cangas del Narcea recupere lo perdido en sus años de gobierno.

La única persecución política que hubo en Cangas del Narcea, fue la suya. Él era el alcalde del Ayuntamiento condenado dos veces por acosar, humillar y denigrar a trabajadores municipales. Condenas que han supuesto un coste económico para el Ayuntamiento, a la vez que vergüenza y sonrojo para el resto de cangueses honrados que esperaban tener un alcalde digno de ellos y se encontraron en su lugar con el señor de Izquierda Unida. No permito que cuestione mi dignidad quien la ha negado a los empleados a su cargo.

Me gustaría, ahora que se le nota reconciliado con el Tribunal de Cuentas, y ya no lo insulta acusándolo de órgano político falto de rigor, cumpla con lo dispuesto por él, pagando la primera sentencia en firme que lo condena al abono de casi 25.000 € por certificar obras que, estaba claro a simple vista, nunca debieron certificarse.

Puede también, si se encuentra con ánimos, ahorrar para la que le cayó en julio de 2015 de casi 13.000 € y para la de 9.000 € de fecha 9 de marzo de 2016. Ahorre, porque la minuta puede ser aún más alta si las causas penales que el fiscal dirige contra su persona, llegan al final con el resultado perseguido por el Ministerio Público, y que no es otro que certificar la sospecha de que, tras tanta obra pagada de más, se oculta un delito, tres más bien. Le recuerdo, y no es indignidad decir la verdad, debería probarlo alguna vez, que está imputado (perdón, investigado) por malversación de caudales públicos, falsedad documental y prevaricación.

El señor coordinador de IU, para nombrar y apelar a la dignidad de alguien, debería ganarse primero ese derecho pagando el dinero que está acreditado nos hizo perder a los cangueses; pidiendo perdón al Concejo por su gestión ruinosa, y por supuesto, en base a sus múltiples logros, dejando una profesión, la política, que está claro no es lo suyo y le viene grande. Los cuatro años de gobierno irresponsable y los más de cuatro millones de deuda que dejó, fue la herencia que nos vimos obligados asumir, a las formas de macarra, afortunadamente, hemos podido renunciar algunos.

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