El pasado jueves nos acostamos sin saber en qué situación se encontraba la ejecución de la sentencia firme del Tribunal de Cuentas sobre José Manuel Martínez, la primera de muchas que aún faltan, y hoy lunes 4 de abril me despierto con la noticia de que la ejecución forzosa se inició con fecha de 22 de marzo. Mentir era innecesario, solo tenía que decirlo en el pleno ordinario y ya estaba, si fuera cierto lo que dice y no otra fabulación.

El jueves no lo sabía y hoy resulta que llevaba casi diez días presentada. Demuestra con su actitud que es un incompetente, que no sabe lo que pasa en el consistorio que dirige, o un mentiroso que no siente vergüenza de presentarse como tal ante el pueblo. Sin desechar la primera opción, porque ejemplos de torpeza no faltan, la segunda es sin lugar a dudas la mas certera en este caso. Sus actos hasta ahora no han consistido en otra cosa que mentiras para seguir vivo políticamente un día más.

Miente en todo, sobre todo y con la misma facilidad que respira. Ahí radica su peligro porque mientras hay mentirosos como el vicesecretario del PSOE local, que se les ve a la legua, otros son sibilinos como José Víctor, que han perfeccionado la técnica hasta hacerla sutil aunque no invisible, y que requiere que una dosis extra de trabajo para desmontarles el tenderete. Ni unos ni otros son de fiar, obviamente, pero los segundos son mucho más peligrosos y llegan más lejos.

No obstante, por muchos esfuerzos que ponga en hacerlo, y por mucho arte y desenvolvimiento que tenga en ello, cuando miente como en estos casos normalmente se le pilla. El señor alcalde no le hace ascos a mentir si es necesario para salvar su imagen pública, y de tanto que lo ha hecho, se confía y descuida, y claro, se le pilla más fácilmente. A los cangueses nos empieza a molestar tener un mentiroso como regidor.

No era obligatorio mentirme cuando en la sesión plenaria le pregunté por la sentencia, ni lo es ahora justificarse con otra. No era necesario decir que me iba a llamar, salió de él para quedar bien, pero si debería ser que lo hiciera. Fue un compromiso voluntariamente asumido que yo no le impuse, pero que incumple con la misma facilidad que lo ha prometido. Y no es la primera vez.

En el Partido Popular nos estamos acostumbrando a que se esconda dilatando las contestaciones (lo cual es triste e insano para la vida democrática canguesa) y se resguarde en falsas promesas de llamadas que nunca hace. Es un poco cansado, y molesto, que sea la prensa el medio elegido por el ayuntamiento para informar a los concejales de la oposición sobre los asuntos preguntados en el pleno. Es triste que sea a través de Facebook, como nos enteramos de lo que pasa en el consistorio porque le faltan agallas de dar la cara, decirlo y correr el riesgo de tener que debatir sobre ello. En lugar de un alcalde que da la cara, Cangas del Narcea tiene un cobarde que necesita pensar la respuesta, urdir la mentira que soltar, y hacerlo después en la prensa sin derecho a réplica directa.

extracto de sentencia

Pero las mentiras no son solo una cualidad de líder en el PSOE. La propia organización, por medio de su vicesecretario, se tira al monte y niega hasta la evidencia de la cantidad. Mienten como su líder, pero más toscamente, porque frente a la sutiliza del alcalde, el Partido es tosco, burdo y más fácilmente desmontable. El simple enlace a la sentencia, unido con la voluntad de leerlo, sirve para desmontar toda la argumentación que con tanto esfuerzo han ideado en estos cuatro días.

No solo mienten con impunidad, sino que lo hacen con la desvergüenza propia de quien cree que todo cuela. Negar hasta la cantidad, menguarla no sabemos con qué fin, no ayuda a su intención de echar tierra por encima pero sí a mostrar su impotencia. Mientras la sentencia deja bien claro el importe del alcance y los motivos pormenorizados del mismo; la actitud posterior del Partido Socialista y del alcalde, reduciéndola a 9000 euros frente  a los casi 25.000 iniciales, evidencian que lo primero es salvar a Martínez y el pacto, quedando para después, y si viene bien, recuperar todo lo que los cangueses hemos perdido.

Esta es la política del ayuntamiento actual: mentiras, excusas, y nada de dar la cara. Si por un casual el alcalde lee alguna crítica, sepa que sigo esperando la llamada para que me explique la situación real del caso, tal y como prometió. Enterarme por la radio ni va a ser posible ni es lo que dijo que haría. Sea valiente que no mordemos y cumpla por una vez su palabra, descubrirá una sensación agradable desconocida por usted hasta el momento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *