gaspar_llamazares_y_javier_fernandezParece que todo el pescado ya está vendido, y mediante un pacto entre PSOE e IU, a los asturianos nos toca seguir disfrutando de las ventajas que aporta un gobierno socialista. Paro, corrupción, despilfarro e impuestos pueden estar tranquilos porque seguirán siendo el eje de la política regional.

 Nuevamente los debates para elegir presidente, en lugar de centrarse en ver que necesitamos los asturianos, cuales son nuestros problemas y debatir sobre como solucionarlos, se han centrado en ver como los partidos sacan más rendimiento a esa gallina que somos los votantes. Incluir la reforma electoral como requisito para apoyar una presidencia solo demuestra pocos escrúpulos y nulo respeto por el parlamento y los ciudadanos.

Izquierda Unida y el PSOE han firmado un pacto para dar un pucherazo. Han sacado la calculadora, echado sus números y proyectado una reforma electoral destinada a quitar votos a un partido y dárselo a otro. El PSOE como premio recibe la presidencia asturiana, Izquierda Unida un diputado hurtado por las matemáticas al Partido Popular, y entre tanto, los asturianos nos quedamos con impuestos, paro y sin futuro. Es decir, igual que estábamos.

Además de una reforma hecha a los intereses de los firmantes, proponen una fórmula de elección del Presidente donde los votos de los minoritarios puedan llegar a bloquearla. Buscan hacer más difícil la elección , para así con negociaciones como estas, hacer más eficaz la extorsión con 5 votos. Vemos que en los debates de investidura no se habla del programa ni de los impuestos que pagamos ni de porque nuestros jóvenes emigran a Madrid, se habla de sus números, de como colocar a más de los suyos en la Junta General. No entiendo como el que unos partidos tengan más poder de veto, es positivo para los sufridos habitantes de esta región, cuando nos ignoran una y otra vez.

Con la nueva reforma que proponen los partidos firmantes, y otros que ya se relamen como PODEMOS o Ciudadanos, los habitantes de las alas de Asturias solo seremos decisivos para elegir a 35 de los 45 diputados que forman actualmente la Junta General del Principado. Los otros 10, se repartirán proporcionalmente entre los votos sobrantes. Hablan de ponderar el voto, lo que en la práctica es dar más valor a unos que a otros.

Recorte-circunscripcionesQuiere decir esto, que si tenemos en cuenta que en el Occidente somos 98.000 censados, en el Oriente 61.000 y en el Centro 721.000, es más que evidente de donde saldrán esos 10.  Si además vemos que en las alas IU y Ciudadanos no sacaron representación, y que PODEMOS mucha menos de la que ellos soñaban; la cosa pinta bastante mal para los amantes de tener un gobierno para todos pero muy bien para los que no tienen reparos en crear ciudadanos de primera y de segunda.

Pero el perjuicio no se queda solo en que los votantes de una opción política veamos nuestro voto minusvalorado o que cuente menos que el de la Izquierda; tampoco  que un voto al PSOE pueda tener más valor de base que un voto al PP o que a Izquierda Unida le cueste menos llegar a sumar 6 diputados con los que extorsionar a los 39 restantes; el auténtico problema es que si nuestro voto no cuenta lo mismo que el resto, el gobierno regional sectario, el gobierno socialista que hace campaña con los presupuestos generales, no va a mirar para nosotros, y si ya con el sistema actual, somos una comarca retrasada respecto al resto con comunicaciones y servicios propios de décadas pasadas, el futuro no se presenta mucho más halagüeño. En el futuro, no compensaría económicamente centrar esfuerzos en una zona cuyo voto no cuenta, y para evitarlo por eso, además de la ley D’Hont para lo que es el cálculo del reparto, nos hemos dividido en tres circunscripciones donde se reparten de forma proporcional los escaños y no se prima un territorio sobre otros. Así esperaban los legisladores, que obligando a hacer campaña y a respetar a las minorías de los territorios con menor densidad de población, se obtuviera al menos el mismo trato que un vecino de Oviedo, Gijón o Avilés.

El único motivo por el cual en su época UPyD, hoy Ciudadanos, e Izquierda Unida han echado toda la carne en el asador, tanto la anterior legislatura como parece ser en esta, era para tener más escaños, más poder; y si no es convenciendo a más gente que sea cambiando el cálculo a su favor. La voluntad popular les importó y les importa poco.

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