La Palabra de Pedro Sánchez

Al actual Secretario General Socialista siempre lo comparé con José Luis Rodríguez Zapatero, aparte de por su visión de niño mono, por sus ocurrencias. Ahora pienso que va aalonso-reforma-135 hacer bueno al niño de la ceja, y eso sí que es grave. El PSOE ha salido de una buena con la marcha de Rubalcaba, para meterse en otra peor.

¿Cuánto vale la palabra de Pedro Sánchez?

En la práctica poco valor se le puede suponer a un señor, que después de llegar de diputado de rebote (entró por Pedro Solbes), vota la reforma de la constitución del 27 de Septiembre de 2011, y poco más de 3 años después, pretende liderar su derogación. Eso es ser dubitativo o  hipócrita.


Me inclino por la segunda versión. La hipocresía es una cualidad convertida en arte en manos del Secretario Socialista, y la utiliza sin racionarla, sin miedo. Parece que tenga reservas inagotables porque de no ser así, hace tiempo que deberían estar agotadas. No se puede decir en el Congreso cosas como las que dijo el diputado socialista José Antonio Alonso Suarez, y pasado mañana, subir a ese mismo palco y decir justo lo contrario.

En su discurso, se puede leer enterito en el diario de sesiones de ese día, dijo cosas como las siguientes:

“España debe consolidar la sostenibilidad de los ingresos y gastos públicos a lo largo del tiempo, dejar clara su solvencia como país y, por tanto, la confianza que los fundamentos de nuestra economía objetivamente merece. Señorías, también dije el martes día 30 —y quiero repetirlo hoy— que en la voluntad de los socialistas y, por tanto, en la negociación y en la redacción de la reforma ha estado presente la necesidad de mantener la estabilidad financiera de nuestro país, justamente para preservar de modo inquebrantable algo esencial para nosotros, para los socialistas: el nivel de conquistas sociales por el que tanto hemos luchado a lo largo de la historia, al que tanto, tantísimo, hemos contribuido, el que hemos mantenido a lo largo de esta durísima crisis y el que seguiremos manteniendo en el futuro” (pág 14).

Y Tambien:

“Señorías, no nos podemos permitir deber en exceso, por la sencilla razón de que si ello ocurre tendremos que trabajar para pagar los intereses de lo que debemos y no tendremos recursos para hacer lo que es propio de los socialistas: mejoras progresivas y solidarias en la educación pública, en la sanidad pública, en las pensiones y en el conjunto de los servicios sociales que son esenciales para el bienestar colectivo”. (pág 15)

¿Ya no es tan inquebrantable? ¿Reconocen que al derogar esta redacción del artículo 135 ponen en peligro el estado de bienestar? ¿Vale cualquier cosa para conseguir un voto?

El artículo 135 de la constitución queda así redactado, y de acuerdo con la disposición adicional única se promulgo la Ley Orgánica 2/2012 de estabilidad presupuestaria. El objetivo era dar garantías de que España, como país serio que es, pagará sus deudas; dar seguridad jurídica y así favorecer la inversión en nuestro país. En septiembre de 2011 pagábamos el 5,06 por el bono a 10 años, y hoy, reformas del Partido Popular mediante; el 1,98, el más bajo de la historia.

Ese dinero que nos ahorramos al pagar menos intereses, es dinero que tenemos para invertir en pensiones, hospitales, educación, etc… Es el dinero que Pedro Sánchez quiere que no ahorremos, para poder acusar luego de que España no se recupera. Prefiere ser el profeta del desastre antes que un ciudadano orgulloso de salir del pozo.

La modificación constitucional no se hizo porque sí, sino para cumplir el pacto fiscal de la Unión Europea, más conocido como Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria; y que incluía entre sus acuerdos:

“…la obligación de las Partes Contratantes de transponer la «regla de equilibrio presupuestario» en sus ordenamientos jurídicos nacionales, mediante disposiciones vinculantes, permanentes y preferentemente de rango constitucional”

Su propio ponente de la reforma en el congreso, se comparó con Alemania y Franciaque lo tienen incorporado, y lo hizo poco antes de que  D. Pedro, votara a favor. La reforma se aprobó con 315 votos a favor de 321 emitidos (la izquierda, nuevos amigos del PSOE, marcharon del hemiciclo antes de votar), entre esos 315, podemos contar el de Sánchez.

El Secretario General del PSOE, viola la palabra dada por el Reino de España y por extensión, la dada por los españoles en su conjunto, ante nuestros socios europeos. El PSOE también engaña a los españoles haciéndoles creer que el problema de nuestra economía es no poder endeudarse, cuando cualquiera con formación económica, y él se supone que es economista, sabe que la deuda es inmoral y pan para hoy y hambre para mañana. Un país, que en exclusiva recurra a deuda sin reducir déficit, es una economía que camina a la ruina. La deuda se cataloga como ingreso extraordinario en los manuales de Hacienda Pública.

El problema de España, al menos no el inmediato, no es tanto la cantidad de deuda pública (EEUU tiene un 104% PIB) sino que no se puede gastar un 10% por encima de los ingresos, no podemos tener ese déficit del 9,84 que heredamos, que nos dejó Zapatero.

Tampoco comparto su opinión de que la deuda deba mantener servicios básicos, porque eso debe hacerse con ingresos ordinarios (impuestos y otros ingresos periódicos); pero si comparto que la estabilidad es un valor necesario de cara al mundo globalizado en que vivimos. Cuanto más de fiar seamos, menos intereses nos cobrarán y más dinero disponible tendremos. Mas inversores compraran nuestra deuda con la convicción de que cobrarán

Somos un gran país con una oposición mediocre. Un partido como PODEMOS que sin programa económico (ni de otro tipo) anda vendiendo motos y un partido como el PSOE , que en lugar de elegir la cordura y hacer una oposición desde la izquierda moderada, se tira al monte ansioso por no seguir desangrándose. Quiere copiar a Pablo Iglesias porque el tener ideas propias es más cansado que coger las de los demás.

Si juegan como PODEMOS, la gente que vote al de la coleta no va a votar a Sánchez, pero si muchos de los que honradamente confiaron en el, y ahora lo ven como una veleta, se pueden ir a partidos de fiar. Esos que no cambian de opinión cuando no cambian las circunstancias.

Sobre la pregunta del principio ¿Cuánto vale la Palabra de Pedro Sánchez? Si tenemos en cuenta que solo tiene vigencia 3 años y 2 meses, su palabra no vale nada.

Fuentes:

Manuel Menéndez

Nacido el 5 de julio de 1977, en la actualidad soy Asesor Jurídico en Educación, Deportes y Salud Pública en el Ayuntamiento de Oviedo, y opositor a Funcionario de la Administración Local con Habilitación de Carácter Nacional, categorías Secretaría de Entrada y Secretaría - Intervención.

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