El 11 de diciembre de 2017, fui invitado junto con mi compañera Lucrecia Villamarzo, a comparecer como interesado en la Comisión de Hacienda y Patrimonio, para opinar en representación de la Plataforma de Trabajadores de Centros de Día, sobre el proyecto de Presupuestos regionales para 2018. A continuación, mi exposición:

Me gustaría, en primer lugar, agradecer la oportunidad que se nos brinda para poder explicar a sus señorías las necesidades de los Centros de Día en materia presupuestaria.

Desde 2009 han sido muchos los cambios que se han producido en dependencia, y quizás los más significativos se hayan dado en lo relativo a la financiación.

En 2009, los Presupuestos Generales del Principado contemplaban unos ingresos estimados de 718.522 € y unos gastos previstos de 6.325.000 €. Al final, la liquidación de la Cuenta General arrojó unos ingresos de 1.5 millones y unos gastos de 5.7 millones. Se ha producido en ese año un aumento de los ingresos en casi un millón de euros, pero se han gastado 600.000 euros menos.

Los ingresos por precios públicos han ido aumentando, hasta alcanzar los 2 millones en el año 2014, como refleja la cuenta general de ese ejercicio, pero la partida de gastos, por el contrario, se mantiene siempre entorno a los 6,5 millones, cientos de miles de euros arriba o abajo.

Esto último, en mi opinión, refleja a las claras el problema que, desde la plataforma de Centros de Día, venimos denunciando desde hace tiempo. La inversión en centros de día se ha estancado, cuando no, si tenemos en cuenta el IPC acumulado desde 2013 a 2017, podemos decir que se ha reducido.

Por lo tanto, si tenemos una evolución al alza de los ingresos por los centros de día, y una congelación, cuando no directamente una reducción de los gastos, el esfuerzo por parte de la administración regional con los centros de día, tiene margen de mejora.

Respecto a los pliegos, es conocido que desde la plataforma como desde algún comité de empresa, se están recurriendo los mismos por entender que incumplen de manera clara y flagrante la resolución de 22 de junio de 2009, relativo a los requisitos de acreditación de los centros. En esa misma línea, se aprobó una moción presentada por el Partido Popular y secundada por una inmensa mayoría de la cámara. Grupos de diverso espectro ideológico coincidieron en la necesidad, no ya de cumplir con la existente, sino en mejorar la atención de los centros de día incrementando de manera clara y decidida el personal de los mismos para poder así, ofertar un mejor servicio y una prestación más adecuada a la evolución de los tiempos.

Para poder cumplir con lo aprobado en la Junta General del Principado, e incluso, con lo que ya consta como requisitos mínimos de personal en la propia resolución de la Consejería, de obligado cumplimiento para centros privados y públicos, es necesario un incremento del presupuesto. El incumplimiento no es nuevo, pero hasta ahora se fue resolviendo de manera artificiosa a través de una asignación de puntuación, si me lo permiten, de trileros. Quiero más personal pero no pagarlo.

El mínimo ha de ser dictado por la Consejería, pero no mediante una asignación de puntuación, donde lo económico sigue primando, ni buscando que el coste del personal sea absorbido por las empresas. El mínimo ha de regularlo el principado porque este sistema empleado en la actualidad tiene el inconveniente de generar en los trabajadores la incertidumbre de que contrato tendrá en la siguiente licitación. No se pueden fijar plantillas, si la Consejería no tiene ella misma un criterio y fía tanto los contratos del personal, como el número mismo que habrá en cada centro, a lo que la empresa licitadora, en cada momento, le salga mejor en su calculadora.

Los pliegos han de buscar la mejor empresa, pero partiendo de un mínimo que no depende de la fórmula más óptima para obtener el contrato. La gestión diaria de los centros, debe estar al margen de la contratación administrativa, y no verse afectada por ella. Los usuarios no pueden depender de la empresa que coja el centro.

Se debe de garantizar el mínimo de personal aprobado en la moción de fecha 27 de octubre de 2017, como mínimo indisponible en los pliegos. De ahí si se quiere mejorar, bienvenido sea, pero no puede estar este aspecto sometido a la estrategia de una determinada empresa.

Este mínimo, además, ha de ser el mismo en toda la región. Los ciudadanos de Cangas del Narcea o Turón, Oviedo o Cabrales, pagamos los mismos impuestos e incluso el mismo precio público por el Centro de Día, por lo que no es de recibo, recibir distintas prestaciones sin otra explicación que una empresa concesionaria distinta o distintos criterios de organización del Centro por parte de la dirección del mismo.

La única distinción que se debiera hacer, debería estar centrada en el territorio y los dispar de cada uno. No se puede hacer el transporte en las mismas condiciones por las calles de Gijón que en los Picos de Europa, Luarca o Cangas del Narcea. Existe un límite de 45 minutos que con los recursos disponibles es utópico en muchas ocasiones. Si queremos cumplir con ese límite, que solo busca la calidad de vida del mayor dependiente, es necesario reforzar los transportes donde sea necesario, lo que incluye, obviamente, más personal y más crédito

Como el tiempo es limitado, me gustaría antes de terminar comentarles a sus señorías, lo que no deja de ser un temor, pero que entiendo fundado tras la declaración de la señora consejera el día de la interpelación del Diputado Matías Rodríguez Feíto.

En el proyecto para 2018, observamos un incremento en lo presupuestado que nos tememos que esté destinado, no a mejorar los centros de día de la red de Servicios y Derechos Sociales, sino a la idea anunciada por Pilar Varela de concertar plazas en Centros de Día privados.

En esta línea, si la administración estima que no puede destinar más fondos, aunque siempre hay margen, al menos para terminar me gustaría pedirle que por lo menos los distribuya mejor.

Si vivimos en una época de restricciones presupuestarias, abrir los sábados como planteó la Consejería es desvestir un santo para ni siquiera vestir otro. Deja los dos a medias.

Los fines de semana tienen un coste que asumen las empresas, y que podrían utilizar, ya que parece que hay margen financiero, para aumentar y garantizar el mínimo de atención de lunes a viernes.

Como resumen, por un lado, desde la plataforma consideramos que se debe de aumentar la inversión ya que el ingreso lo ha hecho y, por lo tanto, el esfuerzo que puede hacer la administración pública también tiene margen de mejora.

Creemos que es necesario garantizar el mínimo de personal, y debe estar fuera del juego de los pliegos. Para ello la administración ha de garantizar que forma parte del mínimo indisponible del contrato y, por tanto, su coste debe formar parte del mínimo del contrato y no como mejora voluntaria

Se deben ajustar las prestaciones de forma que, en lugar de un crecimiento de los servicios sin control, se vayan asegurando por fases. Antes de abrir los fines de semana, garantizar la atención adecuada de lunes a viernes.

Adaptar el servicio al territorio, asignando los transportes necesarios para prestar el servicio de forma adecuada a los usuarios, en función del territorio donde el Centro de Día presta el servicio.

Me gustaría terminar reiterando mi agradecimiento por la oportunidad, y pidiendo que piensen que atención querrían llegado el día. Si les gustaría unos profesionales estables, motivados y en número suficiente, o por el contrario la indecisión de no saber cómo estarán mañana cuando cambien las empresas o si tendrán servicio en sábado, pero solo pueden hacer rehabilitación una vez cada 15 días porque no hay un terapeuta ocupacional más que 3 horas al día.

Piensen como les gustaría ser tratados y entonces después revisen las cifras.

Muchas gracias.