“La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde.” 


Miguel de Cervantes

Me hubiera gustado que el primer post del blog hubiera sido distinto, más ameno, pero me es imposible no comentar la noticia que El País lleva hoy en portada. La encuesta seguro que está hecha siguiendo los parámetros que se inventaron en octubre para que el PSOE creciera, pero esta vez les salió el tiro por la culata y lo que muestra es que la gente, harta de ver como desfilan impresentables por los juzgados, vende su alma al diablo y corre al regazo del populismo.

PODEMOS, en las europeas su logo era la cara de Pablo Iglesias más personalista imposible, puede ganar las elecciones y ser la fuerza más votada en las próximas generales con casi un 28% de los sufragios, a pesar de no tener ni siquiera programa para España, como reconoce su número dos Juan Carlos Monedero; el PP caeria hasta la tercera posición con un poco mas de un 20% y los socialistas se quedarían en el medio con el 26%. Se olvidan del 18% de votos en blanco u otros pero aun así el resultado es categórico, España ha cambiado y no para bien.

 

Los seguidores del profe de ciencias políticas de la complutense, amante de la guillotina para el que piensa distinto, empezaron, allá por el mes de Febrero o marzo, diciendo que en España no había democracia y había que recuperar el país para los ciudadanos.

Este resultado demuestra que mentían porque no hay mayor evidencia de una democracia sana que la posibilidad real de que su partido gane. El pueblo es soberano para decidir quien quiere que dirija el gobierno, pueden acertar o equivocarse, pero es innegable que tenemos la llave y algunos la utilizan como quieren. Están en su derecho de jugar con su futuro y pueden votar con cabeza, corazón o tripas.

 

Si votas con la cabeza, evalúas como va el país y a donde quieres que vaya, evalúas las opciones, colocas en una balanza los pros y los contras y decides en consecuencia. Con el corazón te dejas guiar por tus pasiones y con las tripas votas a gente como PODEMOS, la Le Pen en Francia o el Ukip en Reino Unido y el bocazas de Nigel Farage.

 

 No es algo nuevo que en época de crisis social y económica, un pueblo opte por fuerzas populistas, Mussolini en 1921 fue elegido diputado, Hitler en 1933 ganó las elecciones y ambos tenían en común canalizar el descontento de la población. Incluso podemos citar a Lenin y la revolución de 1917 que liberó a los rusos del gobierno de los zares. Mas difícil de recordar es uno solo de estos experimentos que acabara bien.

 

Votar con las tripas nunca dio resultado porque nuestros intestinos no saben ni de economía ni de libertades. No saben que es la educación, el paro, las pensiones, la sanidad y las infraestructuras. Tampoco conocen el derecho una prensa libre, propiedad privada, intimidad e incluso dependiendo de lo que opines, la libertad de cátedra.
 

 

Sobre este último apartado me gustaría hacer un paréntesis y explicar que la libertad de cátedra es el derecho que por un lado permite a Pablo Iglesias adoctrinar en la complutense con el permiso del hijo de Carrillo (cuando ya no puede ser profesor por ser Eurodiputado lo nombran profesor honorifico para que pueda seguir dando mítines sin que lleven ese nombre) y es también el mismo derecho que permite a un profesor de Extremadura preguntar en un examen que digan de forma razonada como convencerían a un amigo que no vote a PODEMOS. A pesar de estar en el mismo supuesto al segundo le llueven críticas por todos lados y sin embargo no se pide la dimisión del rector de la Complutense sino que se alaba su criterio profundamente democrático.

 

 Todos estos derechos, en algún momento PODEMOS ha dicho que están de mas y que es mejor que el gobierno los gestione, por nuestro bienestar. Al igual que han mantenido todos los dictadores de este mundo, por nuestro bien, lo mejor es que no los tengamos porque no sabemos administrarlos.

 

 Afortunadamente tenemos una democracia en la que el Tribunal Constitucional serviría de freno a la violación sistemática de todos estos derechos fundamentales por parte de los de Pablo Iglesias; sin embargo no dudo ni por un momento que si los jueces fallan que tengo derecho a prensa libre, al día siguiente buscarían otro método para quitármelo.

 

 Han dicho en muchas ocasiones que su modelo es Venezuela, Bolivia y Ecuador; países donde han trabajado como asesores, donde han cobrado suculentos emolumentos y donde han puesto en marcha lo anterior; cuando la constitución molesta se cambia a mi antojo.

 

Todos los gobiernos con los que han colaborado no han mejorado los pueblos pero si se han rodeado de una guardia pretoriana que te agrede si protestas en su contra. La libertad de expresión fue el primer cadáver que dejo el socialismo chavista de Juan Carlos Monedero.

 

El estado de bienestar de estos países se traduce en varios factores. En Venezuela país que rebosa petróleo importan gasolina, no tienen bienes de primera necesidad como la leche, la población tiene que usar cartillas de racionamiento y persiguen tuiteros críticos hasta detenerlos; en Bolivia acaban de autorizar el trabajo infantil desde los 10 años y en Ecuador, en fin, si tuvieran un estado de bienestar tan tremendo no cruzarían el atlántico para trabajar y mandar dinero a sus familias.

 

Todas estas naciones no han mejorado sustancialmente la vida de su poblaciónpero si se han preocupado de reformar la constitución para perpetuar su poder, su legado y que en un futuro gobiernen o ellos o ninguno. El hacer reformas constitucionales para ajustarla a su ideología son otro síntoma de autoritarismo, poca convicción democrática y un nexo común entre todos los dictadores y dictadorcillos de este planeta.

 

 Una constitución ha de ser imparcial y abierta a las distintas opciones políticas. Ha de permitir que gobiernos de distintos signo puedan operar de acuerdo al pluralismo político existente en un estado de derecho. Las instituciones han de mantenerse al margen en cuanto a su modelo y su funcionamiento básico.  Este no puede verse alterado por el partido político mayoritario en el Parlamento; hay cosas que deben ser inalterables y sagradas.

 

 Tener una constitución ideológica solo sirve para que gobiernen los mismos, quienes la hicieron. El nombre de un sistema de gobierno que solo permite un partido único o una ideología única se llama dictadura.
Quien quiera votar a PODEMOS, conozca su programa y comparta su ideología, fabuloso, está en su derecho y no seré yo quien pierda 10 minutos de mi tiempo en convencerlo. Ahora bien, la gente que lo hace por castigar al resto que busque en google el resultado de tener un gobierno socialista radical y lo encontrará ligado al concepto cartilla de racionamiento. Las tripas no entienden de estado de bienestar.